
Un estudio pionero en Andalucía analiza marcadores bioquímicos de la longevidad y la fragilidad asociada al envejecimiento

El Hospital San Juan de Dios de Sevilla crea la primera Unidad de Oncogeriatría de Andalucía para ofrecer una atención integral y humanizada a mayores con cáncer
Medicina estética en el adulto mayor: una visión geriátrica basada en evidencia
El envejecimiento poblacional ha transformado el perfil de la demanda en medicina estética. Cada vez más personas mayores buscan intervenciones que no solo mejoren su apariencia, sino que contribuyan a preservar su identidad, autoestima y bienestar biopsicosocial. En este contexto, la medicina estética deja de ser exclusivamente cosmética para convertirse en un componente potencial de salud integral y calidad de vida.
La indicación de procedimientos estéticos en el adulto mayor exige un abordaje clínico específico. La valoración geriátrica integral permite analizar de forma sistemática la fragilidad, la comorbilidad, el estado funcional, cognitivo y emocional, la situación nutricional y la polifarmacia, factores determinantes para optimizar la seguridad y los resultados terapéuticos. Este enfoque individualizado resulta esencial en una población caracterizada por gran heterogeneidad clínica.
La evidencia científica disponible sugiere que determinados tratamientos estéticos pueden asociarse a mejoras en autoestima, percepción de la imagen corporal y bienestar psicológico. Sin embargo, la investigación en población geriátrica continúa siendo limitada, lo que refuerza la necesidad de protocolos específicos y estudios clínicos diseñados para este grupo etario.
Desde una perspectiva clínica, deben considerarse aspectos propios del envejecimiento como los cambios cutáneos estructurales, la alteración farmacocinética, la posible fotosensibilidad inducida por medicamentos, la presencia de enfermedades crónicas y el consumo cada vez mayor de suplementos o nutracéuticos. Todo ello condiciona la selección del procedimiento, el perfil de riesgo y el seguimiento posterior.
Integrar la medicina estética dentro de un modelo geriátrico basado en evidencia, ética clínica y valoración multidimensional permite ofrecer intervenciones seguras, personalizadas y alineadas con los objetivos vitales del paciente. Cuando se aplica con rigor, este enfoque puede contribuir no solo a la apariencia física, sino también al bienestar emocional, la participación social y la percepción positiva del envejecimiento.
Recomendaciones clínicas clave
- Realizar siempre una valoración geriátrica integral previa a cualquier procedimiento estético.
- Priorizar seguridad, funcionalidad y expectativas realistas frente a resultados puramente cosméticos.
- Individualizar las indicaciones y evitar protocolos estandarizados no adaptados al paciente mayor.
Desde «Geriatra en Casa» promovemos una medicina estética responsable, centrada en la persona mayor, donde la seguridad, la ética clínica y la calidad de vida constituyen los pilares fundamentales del abordaje.




